
El vaquero siempre fue la imagen del macho, de ese hombre duro comparable con el torero que lo mismo pasaba días y noches solitarios entre ovejas, vacas y perros pastores, que conquistaba a la inocente y guapa camarera de un bar de carretera.
El héroe americano, el ejemplo de hombre a seguir... hasta que llegó Ang Lee y con sus mágicos dedos convirtió al héroe en el antihéroe americano.
Los "USA" se revolucionó hasta tal punto, que se prohibió la exhibición de la película en el sur del país y en pequenios pueblos.
La historia: dos auténticos cowboys (vaqueros) americanos se rinden ante sus sentimientos. Nada tiene que ver con el hecho de ser hombre o mujer, no es una película en defensa de la homosexualidad, ni tampoco trata de escandalizar: es simplemente la manifestación cinematográfica de el "puede ocurrir". Dos personas enamoradas de eso, de personas, sin tener en cuenta sexo, raza, o religión; pero, y sobre todo, el esfuerzo de mantener vivos los sentimientos en contra de lo que la sociedad demanda.
Y el que crea que acude a ver una bonita historia de amor tontorrito (como diría el famoso cacahuete), que se alquile Sonrisas y Lágrimas, pues en esta historia hasta las escenas de sexo son extremas, reflejando lo extremo de la situación entre ambos.
No le pongo un diez, pero felicito al director!

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